«Cuidar a los que cuidan»

La pregunta crucial que nos hacemos todos los días es cómo aprender a cuidarnos en los equipos de salud. El mayor desafío en estos tiempos es cómo cuidar a los que cuidan, cómo cuidar a los cuidadores, lamentablemente en el actual contexto sanitario de agotamiento e incertidumbre, es nuestro mayor desafío.

Creo que no tenemos conciencia plena, y todavía no tomamos la dimensión acerca de esta demanda social tan silenciada, ni formulada directamente por los trabajadores de la salud, sobre todo en este tiempo de pandemia/post-pandemia.

Hemos atravesado un trauma social y colectivo del cual todavía no tenemos la perspectiva temporal para evaluar sus efectos y consecuencias en el sistema sanitario, su personal, en los usuarios y en la sociedad en su conjunto.

No será fácil cambiar los valores vigentes desde el modelo biomédico en la formación académica, la cultura hospitalaria y del sistema sanitario, sin embargo, desde nuestro campo que es la muerte perinatal, necesitamos reforzar y jerarquizar la relevancia de acompañar y cuidar también a los equipos, sino será realmente más difícil casi utópico que ellos puedan respetar y cuidar a las personas gestantes y sus familias.

¿Quién no se siente afectado por tener que asistir en un parto a un bebé fallecido, o de repente un bebé que muere en el parto? También hay que brindar apoyo a los médicos, obstetras, parteras, obstétricas, enfermería, al resto del personal sanitario. Todo el personal que se encuentra en la escena está implicado en la situación del fallecimiento. Hoy se habla del personal sanitario como “segunda víctima”.

Desde la comunicación de la noticia en la ecografía, en el consultorio, hasta la sala de partos/o en parto domiciliario, en la unidad neonatal, el personal sanitario tiene derecho a verse afectado por la situación. Son/somos seres humanos también con nuestras historias, sentimientos y fundamentalmente con derechos. Derechos humanos, y derechos laborales que también en muchos casos se encuentran vulnerados.

La muerte inesperada, -cuando todo iba supuestamente bien o normal-, es uno de los momentos más difíciles para cualquier profesional/ personal sanitario.  Apareciendo sentimientos como la incredulidad, ira, miedo, culpa, estrés traumático.

Los temores más frecuentes del personal sanitario son: miedo a decir “no lo sé”, por la sobreestimación del saber médico hegemónico, que impide ofrecer un gesto de humildad y honestidad que sería tan reparatorio para las familias. Miedo a ser culpados, miedo a fallar, a la responsabilidad y a la judicialización, es decir que se les juzgue como mala praxis y que puedan recibir una denuncia y penalización poniendo en riesgo su matrícula, su imagen, su fuente de trabajo.

Todos somos actores y agentes de salud, somos parte de la misma comunidad, por lo cual, esta es una invitación a reconocer las necesidades y los derechos de todas las partes implicadas.

Necesitamos abrir un espacio social donde debatir y reflexionar acerca de cómo revertir este flagelo de las violencias ejercidas sobre la muerte y el duelo perinatal, de modo de acercarnos y construir nuevos escenarios posibles, construir alianzas donde crear un puente entre los trabajadores de la salud y los usuarios.

Para ello seguiremos trabajando activamente, comprendiendo las complejas variables que nos atraviesan tanto al personal sanitario como a las familias en duelo, buscando una mayor comprensión que nos permita abrirnos a un campo de convergencia, de estrategias conjuntas de construcción social.

Lic. María Andrea García Medina

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Julieta Rivas dice:

    Hola buena pregunta Quien cuida a los que cuidan? El personal de salud está colapsado, está pandemia que nos atravesó todavía está presente, hay mucho para sanar.Muchas pérdidas irreparables familiares, compañeros de trabajo,que se llevó el covid.Igual no estamos preparados para la muerte.Mucho menos cuando es prenatal.Es una situación horrible donde uno se pregunta porqué?si no nació?.Qué pasó?.Es muy fuerte.Como explicar a una flia este suceso tan tragico.
    Sería ideal que el personal de salud tenga una preparación para estas situaciones que se dan lamentablemente.Hace unos años lo vivimos con la muerte de mi primer sobrino.El médico no sabía como decirlo.Como buscar la forma de decir fue una muerte intrauterina, cuando en el pasillo estamos todos expectantes esperando el nacimiento de Tobías con risas, alegria, muñecos de peluche y un cartel con su nombre.No hay preparación para dar esta noticia.No hay forma, ahí afloran sentimientos, la empatia, la bronca.Un cúmulo de sensaciones.Es urgente hacer algo por quienes nos cuidan.

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    1. Gracias Julieta por tu testimonio, totalmente de acuerdo, por eso ofrecemos desde nuestra Escuela de Formación, toda la capacitación para el personal sanitario. Te invito a sumarte te dejo el enlace, estamos por comenzar el nuevo ciclo ahora en septiembre, es semestral y totalmente online. Tenemos mucho por sanar, por visibilizar, sensibilizar y concientizar. https://mariaandreagarciamedina.com/formacion/

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