Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir.

Desde nuestro espacio, queremos acompañar a las campañas de difusión para que se abra el debate público sin prejuicios y con la mente abierta.

En el libro se abre el concepto de «aborto clandestino = duelo clandestino» donde la gravedad del cuadro no es por la interrupción en si misma sino por la «clandestinidad». Es decir si la mujer ha sobrevivido, la condena de aislamiento, silenciamiento, culpabilización y verguenza le dejan una impronta, un gran estigma de por vida.

Lo que la inhabilita a poder integrar la experiencia, hablar, pedir ayuda, compartir con otras mujeres. Y así permanecen duelos encapsulados, que junto con otras variables de estrés producen estragos en la vida de una mujer.

Muchas veces con el programa del aborto a nivel inconciente, que la lleva a repetir la experiencia de futuras pérdidas no voluntarias. No significa que por interrumpir un embarazo, automáticamente se inscriba el aborto a nivel inconciente como una programación.

Sino que lo que lo convierte en un patrón o programa con la fuerza inercial de la repetición, es «no haberlo podido expresar, hablar, manifestar las emociones en palabras y de forma socialmente permitida, de manera compartida, desde la aceptación, la comprensión y el respeto».

Lo que va a cortar la repetición de un patrón que viene de generaciones atrás, es salir de la clandestinidad. El estrés post-traumático que marca a la mujer, y por varias generaciones, es derivado de su condición de clandestinidad. La condición de «secreto» y «secreto familiar», es lo que imprime la mayor gravedad que en muchos casos, repito condena a varias generaciones con múltiples consecuencias como problemas de fertilidad o muerte intrauterina. Se convierte un circuito de retroalimentación negativa de distintas formas de violencia que recaen sobre la mujer, su salud, sus vínculos, su presente y su futuro.

«Incluso estoy convencida, con más de 30 años de ejercicio profesional, que no hay familias, en sus clanes, en sus historias, donde no existan abortos silenciados, condenados, que desde el secreto han marcado a tantas mujeres, sintomatizando en muerte intrauterina, en problemas de fertilidad en las actuales generaciones.»

«Ya es una hipótesis de trabajo extendida entre los terapeutas y demás trabajadores de la salud, que detrás de un problema de pérdidas gestacionales y de infertilidad hay que investigar sobre abortos o niños nacidos muertos, o madres que fallecieron dando a luz. Situaciones de riesgo de vida ligadas a la gestaciones y al parto en generaciones anteriores y en las dos ramas.» Pag. 55/56 Acunando la Luna despertando al Sol.

Para ello es necesario además de la despenalización y legalización, es educar para crear una conciencia social de una problemática femenina, muy dolorosa, profunda, relegada, postergada, negada,reprimida y condenada históricamente por el peso de un paradigma ideológico valorativo que le imprimió la Iglesia Católica a toda la sociedad desde siempre.

La campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito viene trabajando hace muchos años y lo explica detenidamente. Tomate el tiempo necesario para leer atentamente el proyecto de ley, por favor antes de emitir una opinión.

El lema que lo sintetiza todo es «Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir». 
Y apoyo terapéutico y espiritual post-aborto para realizar un duelo acompañado y saludable

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s