Testimonio de Belem, gracias por tu hermosa sensibilidad.

La mejor historia que hoy puedo contar «Yo era muy pendeja. No estaba enamorada, pero teníamos muy buena conexión sexual. Nos fuimos juntos a Chile y durante ese viaje, mi vida cambió. Mi sensibilidad y percepción aumentaron tanto en contacto con la montaña, con el bosque, la gente y las estrellas que en un momento,…