Gracias Annie, mami de Anastasia, Santiago y Laila.

  Perder un hijo, ponerle alas al amor. Cuando se pierde un hijo se muere junto con él una parte de uno. EL dolor es profundo e intenso indescriptible, inigualable… porque es intangible. Las lágrimas infinitas… a uno le llueve  por dentro y por fuera. Y si no hubiese sido porque la bella María Andrea…