Acompañar el duelo gestacional y perinatal es entrar en un territorio donde no hay mapas, un territorio desconocido…
Desiertos, bosques, cordilleras, pendientes, cascadas, orillas… océanos…
Profundidades insondables…
Tierras y cielos infinitos…
Umbrales…
Portales…
Universos…
Acompañar y sostener…
Sostener la vida en el umbral de la muerte.
Permanecer cuando no hay respuestas.
Ofrecer:
- presencia
- cuerpo
- humanidad
Y también:
- regulación
- seguridad
- vínculo
«Porque cuando una mujer pierde a su hijo,
no solo necesita ser escuchada.
Necesita que alguien pueda quedarse.
Suficientemente presente.
Suficientemente humano.
Para que, poco a poco,
su sistema nervioso, su corazón y su historia
puedan volver a encontrar un lugar donde habitar».
Comparto este fragmento del Capítulo «El arte de acompañar»
Comparto con gran emoción, compromiso y responsabilidad «Bendito el fruto de tu vientre» está en proceso de gestación con mucho amor.
Lic. María Andrea García Medina