Día del niño por nacer

Hoy, en el Día del Niño por Nacer, honramos también a las almas que eligieron habitar brevemente este mundo.

Vidas pequeñas en tiempo, pero infinitas en amor.
Seres que dejaron una huella sutil, invisible a los ojos, pero eterna en el alma.

A esos bebés que habitan en el amor profundo, en la memoria del cuerpo, en el latido que no se apaga.
A las madres y familias que los gestaron con esperanza y hoy los sostienen con el alma.

No hay ausencia cuando hay huella.
No hay olvido cuando hay vínculo.

Hoy sus nombres, sus historias y su existencia tienen lugar.
Porque fueron, porque son, porque siempre serán parte.

Nada de lo que fue amor se pierde.
Se transforma, se eleva, se vuelve presencia silenciosa.

A ustedes, bebés de luz,
y a quienes los llevan en el corazón:
que el amor siga siendo puente,
que el vínculo siga siendo eterno.

Con amor, con respeto, con memoria.

Hoy y siempre, están.

Lic. María Andrea García Medina

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