Nacer antes de tiempo

Del 11 al 17 de noviembre, semana internacional del bebé prematuro.

La prematurez es una de las causas más conocidas y frecuentes de la muerte perinatal y neonatal.

Algunas familias se podrán llevar a sus bebés a sus hogares, otras no…

Cuando un bebé nace antes de tiempo, cambia abruptamente el guión esperado por la familia.

Los padres se vuelven a su casa con los brazos vacíos, el cuarto del bebé en espera, la angustia de volver sin el hijo añorado, lo delicado de la situación de salud por la falta de desarrollo que le hubiera dado ese tiempo que faltó en el vientre materno.

Al duelo, de la situación de nacimiento ideal, se suman los miedos, la incertidumbre, la angustia,  impotencia, culpa, agotamiento…

Sumado a la complejidad para la familia de tener que “ser fuertes” para lograr la maduración del sistema respiratorio, la maduración del resto de los sistemas, la subida de peso, superar las descompensaciones que suelen atravesar, con todo lo que ello implica.

Noches sin dormir, anticipación de la muerte temprana, la exigencia de tener que tomar decisiones imposibles de tomar para una familia que atraviesa la experiencia por primera vez.

Un estrés traumático agravado por la sensibilidad del puerperio, el vínculo de la díada madre/bebé es atravesado por una separación para la cual no estaban preparados.

Todos los vínculos se ven alterados, con el padre, con los hermanos si los hubiera, abuelos, tíos, primos…

Las neonatologías con sus normativas estrictas, los tiempos de las instituciones, de las urgencias, la vulnerabilidad extrema al inicio de la vida.

Otra lactancia, el duelo de la lactancia ideal, en un contexto de lactario, extractores de leche, rodeada de personal médico, y de familias desconocidas.


Los abordajes e intervenciones intrusivas y cruentas, que no siempre consensuadas con las familias, y de ser consensuadas, no dejan de ser traumáticas para el bebé, y para sus padres.

Por eso bregamos por un sistema sanitario consciente y actualizado en los derechos del bebé prematuro, sabiendo que no hay mejor incubadora que el cuerpo de la madre y que gran parte de las intervenciones se pueden realizar sobre el cuerpo de la mamá.

“Las familias somos parte de la Neo, no nos dejen afuera, son nuestros hijos, ellos nos necesitan”

Deseamos transmitir todo nuestro respeto al personal y la tecnología médica desarrollada al servicio de la prematurez y también ofrecer nuestro reconocimiento a las familias y a esos pequeños gigantes que han luchado desde el inicio de la vida por sobrevivir.

Nuestro mayor reconocimiento al dolor de aquellas familias que a pesar de todo el amor y la atención neonatal, no pudieron retener a sus hijos de este lado de la vida.

Nuestro mayor anhelo reconocer a los bebés por la fuerza de haber luchado hasta donde han podido, y que puedan trascender con todo el amor de sus familias.

Lic. María Andrea García Medina.

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Avatar de Esther Esther dice:

    Siempre me atraviesan tus palabras, me reconozco en cada frase, no importa de qué se trate, fallecimiento perinatal, prematurez, perdida del parto deseado, pérdida del encuentro amoroso y libre de angustia soñado, pérdida de la inocencia, pérdida de la lactancia materna imaginada, perdida de la maternidad y crianza proyectadas… y tantas otras pérdidas colaterales de las que sigo tomando conciencia y abrazando con toda la compasión que me permite la madurez y la perspectiva que ofrece el paso de los años.
    Gracias por ser luz

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