Hoy se celebra un día especial, un día donde se reconoce a las mujeres en la historia, en su potencia de gestar la vida y acunarla en sus vientres, la experiencia del embarazo, testimonio del milagro más potente que es la creación de la vida…
También hoy reconocemos a las guardianas del nacimiento, profesionales de la obstetricia que ponen sus saberes, su intuición, su entrega y su sabiduría al servicio de este rito de pasaje…
Para que las mujeres puedan gestar, parir y dar a luz, fueron necesarias otras mujeres, las que guardianaron el portal del nacimiento.
Ellas con su labor día a día, son las que sostienen con valentía ese portal sagrado donde se tocan la vida y la muerte.
Hoy deseamos reconocer su valor, su fuerza, su vocación de cuidado, en el respeto de los procesos, de los tiempos y las posibilidades de cada mujer.
Deseamos reconocer especialmente a aquellas mujeres que les ha tocado atravesar por la interrupción del embarazo, cuando la vida deja de latir…
Y reconocer también a las que ejercen la obstetricia en la inmensa y compasiva tarea de alumbrar la muerte cuando se esperaba la vida…
Todo nuestro respeto, reconocimiento y profunda admiración a su labor.