Maternidades y Paternidades invisibilizadas.
Madre ya somos desde que quedamos embarazadas… incluso se podría situar desde la gestación del deseo de la maternidad, antes de la concepción.
También la configuración del rol paterno se comienza a gestar el deseo de ser padre, el deseo de gestar un “hijo”
- “Cuando se está gestando, ellos no están esperando un bebé; ellos ya tienen su bebé, es parte de su realidad.
- Ellos no van a ser padres; ellos ya lo están siendo.
- El bebé no está en camino; está creciendo, es una realidad.
- Si se detuvo la gestación, siguen siendo padres.
- Si queremos cambiar la forma en que la sociedad trata a las gestaciones de corta vida en el vientre materno y en el corazón de ambos padres, debemos cambiar la forma en la que habla de ello».— Frank Pavone.
La experiencia embrionaria o fetal, por temprana que sea la pérdida, nos permite reconocer la la existencia del vínculo, y del sentimiento de filiación parental, del sentimiento de «hijo».
«Para una madre la breve experiencia embrionaria o fetal, no le quita el valor emocional, ni la calidad de vínculo con este hijo.» Mónica Álvarez Álvarez.
Esta nota tiene el propósito de visibilizar las maternidades/paternidades invisibles y vulneradas, cómo lo son las pérdidas más tempranas.
Cuando el deseo de la maternidad y de la paternidad está en juego, más aún debemos ayudar a dar entidad al vínculo, es decir a su “representación de hijo”.
Son madres, padres y familias que necesitan que se les reconozca en sus derechos, y en la definición/posicionamiento de sus roles parentales.
Se constituye una tríada, es decir pareja parental más un hijo, es decir se constituye la familia.
Repito aunque este hijo no haya superado las primeras semanas de gestación con vida.
«Cómo terapeutas acompañantes del duelo, hemos de ofrecerles la oportunidad de reconocer e integrar a su hijo, de darle un lugar y un valor al vínculo en su corazón, y en la trama familiar.«