Semana mundial de la lactancia del 1 al 7 de agosto 2023
Lema de este año: “Hagamos que la lactancia y el trabajo funcionen”
- Más de 500 millones de mujeres trabajadoras no cuentan con la protección esencial de la maternidad en las leyes nacionales
- Solo el 20% de los países requieren que los empleadores proporcionen a las empleadas descansos pagados e instalaciones para amamantar o extraer leche.
- Menos de la mitad de los infantes menores de 6 meses de edad son amamantados de forma exclusiva.
Las mujeres no deberían tener que elegir entre amamantar a sus hijos o trabajar.
Las mujeres que atraviesan su duelo también deberían tener sus derechos laborales al igual al resto de las mujeres.
Uno de los primeros signos del embarazo se da en los senos, y luego de su detención, los senos siguen hormonalmente programados para la lactogénesis, y es de los últimos signos en retirarse.
El cuerpo en su sabiduría, más allá de la muerte del bebé sigue su noble tarea, sin reconocer la detención de la vida intrauterina o posterior al nacimiento.
“La mayoría de las mujeres que pasan de la semana 12 del embarazo comienza el proceso de lactogénesis.
Cuando fallecen sus bebés durante el embarazo o tras el parto, producen leche; es que el proceso de producción se activa fundamentalmente al separarse la placenta del útero.
Estamos ante la presencia de una mujer madre que atraviesa el duelo del bebé y también de la lactancia.”
La mujer se encuentra sin su hijo y sus senos desbordantes de alimento, lista para nutrir… y con un vacío en el cuerpo y en alma…
Nuestro desafío será cómo brindar la información adecuada en un marco de cuidado, respeto y contención para que la madre pueda evaluar las opciones a seguir.
Sabemos que hay dos posibilidades, la extracción manual y la inhibición farmacológica. Ambas posibilidades tienen sus ventajas y desventajas.
Hoy sabemos que la donación de la leche puede brindar un sentido reparatorio a las madres.
La interrupción farmacológica suele tener efectos adversos colaterales de riesgo, en algunos casos ha manifestado psicosis puerperal y depresión.
También hay madres que refieren con el manejo farmacológico, en tanto el corte abrupto, con el paso del tiempo y su resignificación, sienten un “puerperio robado” con el añadido un duelo más.
Dar tiempo fundamentalmente, ya que una mujer en estado de shock va a necesitar más tiempo para expresarse, más tiempo para entender lo que está pasando, para entender lo que le dicen, y más tiempo para procesar toda la información. Y finalmente apoyar y validar la decisión que tome será la mejor para ella.
Ya sea la inhibición farmacológica o fisiológica de la lactancia, así como diferentes posibilidades de uso de la leche extraída (donación a bancos de leche y/o a otros hijos), se alerta de la necesidad de dar información (consentimiento informado), dejar elegir y brindar apoyo emocional a la mujer durante este proceso.
Consideramos vital esta información para saber cómo acompañar en este instante tan crucial. De cómo se transite esta fase, y de cómo se acompañe, también es clave para el desarrollo posterior del duelo.
Y siempre volvemos sobre la misma pregunta: ¿en qué medida las mujeres participamos de las decisiones médicas que se toman sobre nuestros cuerpos?
Imágen tomada por Tamara Costanzo, fotógrafa profesional especializada en duelo perinatal, proyecto Recordis en la campaña 2021 de la Red Transdisciplinaria en Duelo Perinatal.
Comparto el video que se realizó en la Campaña 2021 «Pechos llenos de Amor y Despedida»