Cuánto hemos construído juntas … cuánto compartido, cuántas risas, lágrimas, aprendizajes, confesiones, revelaciones, descubrimientos… Tanta intensidad y amorosidad. Vamos descubriendo una dimensión del respeto profundo, de la escucha verdadera, de la disponibilidad para nosotras y entre nosotras mismas. El valor infinito de reabrir nuestros procesos, de quedar expuestas, abiertas… mostrar todo lo que hemos sufrido…